En aquellas noches largas
nos contábamos los sueños,
escuchábamos James Taylor con pasión
y estábamos tan impacientes por crecer
y viajar y viajar lejos.
En aquellas noches largas
fumábamos demasiado,
movíamos los brazos como alas
y trasnochábamos hasta que el rimel se corría
y no había más promesas.
Eramos como reinas del pueblo grande.
nos contábamos los sueños,
escuchábamos James Taylor con pasión
y estábamos tan impacientes por crecer
y viajar y viajar lejos.
En aquellas noches largas
fumábamos demasiado,
movíamos los brazos como alas
y trasnochábamos hasta que el rimel se corría
y no había más promesas.
Eramos como reinas del pueblo grande.

Bien se ve que tenemos adentro un mar oculto,
un mar un poco torpe, ligeramente estulto,
que se asoma a los ojos con bastante frecuencia
y hasta lo manejamos como una dúctil ciencia.
Nada más. Tempestades que las trae y las lleva
Un viento que nos marca cada vez costa nueva.
Si, vanas mariposas sobre jardín de Enero,
nuestro interior es todo sin equilibrio y huero.
Luz de cristalería, fruto de carnaval
decorado en escamas de serpientes del mal.
Así somos ¿no es cierto? Ya lo dijo el poeta:
movilidad absurda de inconsciente coqueta,
deseamos y gustamos la miel de cada copa
y en el cerebro habemos un poquito de estopa.
un mar un poco torpe, ligeramente estulto,
que se asoma a los ojos con bastante frecuencia
y hasta lo manejamos como una dúctil ciencia.
Nada más. Tempestades que las trae y las lleva
Un viento que nos marca cada vez costa nueva.
Si, vanas mariposas sobre jardín de Enero,
nuestro interior es todo sin equilibrio y huero.
Luz de cristalería, fruto de carnaval
decorado en escamas de serpientes del mal.
Así somos ¿no es cierto? Ya lo dijo el poeta:
movilidad absurda de inconsciente coqueta,
deseamos y gustamos la miel de cada copa
y en el cerebro habemos un poquito de estopa.

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